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Salvaguardas de transición y principio pro-inclusión
Evitar pérdidas abruptas de beneficios durante el cambio de sistema, comunicar los cambios con anticipación y favorecer la permanencia de las personas en caso de duda.
Última actualización: 23 de julio de 2026 · versión 1.0
Qué propone
Establecer políticas de transición gradual del Sisbén al RUI que eviten pérdidas abruptas de beneficios, comuniquen anticipadamente los cambios metodológicos y apliquen un criterio pro-inclusión en situaciones de duda o durante los períodos de ajuste del nuevo sistema.
El problema que resuelve
El Decreto 875 de 2024 ordena a las entidades administradoras de la oferta social realizar un análisis de impacto del cambio hacia la clasificación del RUI, pero no establece mecanismos específicos para proteger a las personas que resulten reclasificadas durante la transición ni prevé períodos de gracia que eviten la pérdida súbita de beneficios. La experiencia del Sisbén ha mostrado que los cambios masivos de metodología pueden producir exclusiones que no reflejan cambios reales en la situación de las personas.
Quiénes participan
DNP, entidades administradoras de la oferta social (Ministerio de Educación, DPS, entre otras), entidades territoriales y las personas actualmente registradas en el Sisbén.
Qué se gana
Se protege la continuidad del acceso a programas sociales durante la transición. Se reduce el número de exclusiones derivadas del cambio de metodología y no de cambios reales en la situación de las personas. Se genera confianza institucional al comunicar los cambios de forma anticipada y comprensible.
Cómo implementarlo
- Establecer períodos de protección durante los cuales las personas que resulten reclasificadas no pierdan automáticamente el acceso a los programas en los que estaban inscritas.
- Comunicar con anticipación suficiente los cambios metodológicos, los nuevos criterios de clasificación y los efectos esperados sobre las personas, en lenguaje claro y por canales accesibles.
- Aplicar un criterio pro-inclusión en los procedimientos de verificación y atención durante el período de transición. En caso de duda razonable sobre la situación de una persona, el sistema debe favorecer su permanencia en el programa.
- Monitorear y publicar el impacto de la transición sobre las condiciones de acceso de la población afectada.
Aprendizaje clave. La transición al RUI no puede leerse solo como una actualización técnica. Es una reconfiguración del modo en que el Estado clasifica a las personas para efectos de la oferta social. Sin salvaguardas específicas, el nuevo sistema puede reempacar viejos problemas bajo una nueva etiqueta.
Con qué hacerlo
Esta medida viene del cambio propuesto número 18, que el sistema puede incorporar de forma plena.